mundial para el turista y campaña para la chula

En Mérida ya apareció otro pretexto de lujo para seguir inflando la imagen de Cecilia Patrón Laviada : ahora el Mundial. Con la excusa de atraer y retener turistas, el Ayuntamiento perfila una campaña publicitaria de enero a septiembre que, más que promoción de ciudad, huele a promoción personal con cargo al predial. Porque aquí todo termina igual: más lona, más evento, más foto… y la ciudad en modo supervivencia.

La lógica oficial suena bonita, pero raspa cuando se aterriza. El turista mundialista viaja a las sedes, cuida el gasto y se mueve por agenda deportiva, no porque una alcaldesa se anuncie como si fuera paquete turístico. Pensar que se quedará dos meses extra por ver publicidad municipal parece más fantasía de agencia que plan serio de desarrollo.

Mientras tanto, Mérida sigue tropezando con lo de siempre: baches, alumbrado deficiente y servicios que no levantan. En más de un año de gestión, los problemas cotidianos siguen firmes, pero para eventos, campañas y reflectores nunca falta presupuesto.

El sello de esta administración ya es claro: más fiestas que resultados. Y ahora, con tiempos de precampaña rondando el ambiente, el Mundial cae como anillo al dedo para meterle más dinero a la narrativa de Cecilia.

La pregunta es simple: ¿se está promocionando Mérida… o se está promocionando la reelección? Porque cuando hay más inversión en la imagen de la alcaldesa que en resolver la ciudad, el espectáculo deja de ser estrategia y se vuelve abuso del reflector.