Trabajo mata grilla… ¿y las soluciones cuándo?

Mientras miles de meridanos observan cómo calles, viviendas y vehículos terminan bajo el agua tras cada lluvia, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada insiste en responder con una frase que ya comienza a sonar vacía: “Trabajo mata grilla”. Sin embargo, para quienes ven afectado su patrimonio, esto no se trata de grilla política. Se trata de desesperación, enojo y exigencia ciudadana ante un problema que cada año parece agravarse.

La percepción entre muchos ciudadanos es que el Ayuntamiento ha privilegiado la imagen sobre las soluciones de fondo. Semaneras, fotografías barriendo calles, recorridos para cámaras y entrevistas cómodas ocupan espacio en la agenda pública mientras persisten los reclamos por falta de mantenimiento preventivo, limpieza permanente de rejillas, ampliación de pozos pluviales y obras de infraestructura capaces de responder a una ciudad que sigue creciendo. Las lluvias no son una sorpresa; ocurren cada año y todavía ni siquiera ha comenzado la etapa más intensa de la temporada.

Cuando el agua entra a las casas, arruina muebles y pone en riesgo el patrimonio familiar, las explicaciones dejan de ser suficientes. Los ciudadanos no piden discursos ni estrategias de comunicación; piden prevención, planeación y resultados. La verdadera grilla quedó atrás en las campañas. Hoy lo que se escucha en las calles es un reclamo cada vez más fuerte hacia una administración que, para muchos, parece reaccionar cuando el problema ya rebasó su capacidad de respuesta. Mientras la aprobación del Ayuntamiento enfrenta cuestionamientos, la demanda es clara: menos fotos, menos narrativa y más soluciones reales para Mérida.