El Centenario: cuando el abandono ya alcanza a los animales

Lo ocurrido en el Parque Zoológico del Centenario ya no puede verse como un hecho aislado. La mu3rt3 de dos venados y cuatro borregos tras el ingreso de una jauría de perros exhibe una realidad preocupante: el deterioro de uno de los espacios más emblemáticos de Mérida bajo responsabilidad del Ayuntamiento encabezado por Cecilia Patrón Laviada .

La explicación oficial apunta a los perros, pero la verdadera pregunta es cómo lograron entrar hasta una zona de resguardo animal. Para que eso ocurriera tuvieron que fallar la vigilancia, los controles de acceso, la seguridad perimetral y los protocolos de protección. Es decir, falló la administración responsable de garantizar el cuidado de los animales.

El problema se agrava porque este episodio se suma a una cadena de incidentes recientes. Primero fueron los descarrilamientos del trenecito del Centenario; ahora, la muerte de fauna bajo custodia municipal. Lo que la ciudadanía observa ya no son accidentes independientes, sino una preocupante acumulación de fallas.

Un zoológico moderno debe garantizar bienestar animal, conservación y protección de las especies bajo su cuidado. Cuando seis animales mu3r3n dentro de instalaciones municipales, el mensaje es contundente: el abandono y la falta de supervisión están rebasando los discursos oficiales.

La discusión ya no es sobre perros callejeros. La discusión es sobre la capacidad del Ayuntamiento para cuidar aquello que tiene bajo su responsabilidad. Y cada nuevo incidente sigue erosionando la confianza ciudadana en el Centenario y en la gestión municipal.

¿Y el Director de la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal? o sigue tomándose fotos como Cecilia Patrón Laviada.