Mérida 2050: Ordenar mañana lo que se dejó ayer

El Ayuntamiento pretende presentar la aprobación del PMOTDU como el gran logro del informe de Cecilia Patrón, pero aprobar un papel no significa haber ordenado la ciudad. Aprobado apenas este sábado 22 de agosto de 2026, el plan no ha tenido tiempo de producir un solo resultado real. Presentarlo hoy como triunfo no es más que una ilusión mediática; los verdaderos efectos están por verse.

Durante décadas de administraciones panistas, la expansión inmobiliaria desmedida transformó Mérida, dejándonos baches, inundaciones y fallas en los servicios básicos. La gran interrogante sigue abierta: ¿quién asumirá la responsabilidad por la ciudad golpeada que hoy ya existe? La expansión privada dejó jugosas ganancias a unos cuantos, pero transfirió los costos de infraestructura a toda la ciudadanía.

Proyectar soluciones a 24 años es conveniente: permite atribuirse la planeación hoy mientras se heredan las facturas, las obras y las fallas a futuros gobiernos. Ordenar el futuro suena responsable, pero lo verdaderamente difícil es dar la cara por el desastre del presente. Un plan no es un logro hasta que se cumple.