De asistente a jefa de despacho de Desarrollo Social y Combate a la Pobreza: así habría sido el ascenso de Diana Zempoalteca dentro del Ayuntamiento, donde permanece desde el inicio de la administración de Arturo León. El cuestionamiento central es directo: ¿Cuenta con el título y la cédula profesional necesarios para desempeñar el cargo que ocupa?
A esto se suman señalamientos de empleados que la acusan de presuntos malos tratos, prepotencia, descalificaciones y una carga laboral excesiva. Incluso aseguran que habría utilizado expresiones ofensivas contra subordinados y jefes.
Pero el escándalo no termina ahí. Según las quejas, Zempoalteca tendría una posición de enorme influencia dentro de la Dirección, incluyendo participación en los vistos buenos de compras, mientras otras personas con preparación y trayectoria política aseguran no recibir las mismas oportunidades.
También existen cuestionamientos sobre la presunta protección que recibiría de Arturo León, pese a que trabajadores habrían llevado inconformidades ante la alcaldesa Cecilia Patrón.
La pregunta queda sobre la mesa: ¿Mérito, capacidad o cercanía política? Porque mientras unos deben demostrar estudios, experiencia y trabajo, otros parecen avanzar por una ruta mucho más corta.



