CECILIA SE DESMARCA DE UNA ESTRUCTURA QUE EL AYUNTAMIENTO CONOCE DESDE HACE AÑOS

La respuesta de Cecilia Patrón Laviada es un ejercicio de cinismo. Pretende presentar a La Concordia como una agrupación ajena al Ayuntamiento, cuando la documentación oficial demuestra lo contrario: ha sido interlocutor durante años en negociaciones, reubicaciones y acuerdos sobre el comercio ambulante.

Desde el informe municipal 2010-2011 aparece participando en la revisión del Reglamento de Mercados. En 2013 figura en documentos de planeación. En 2018 Jaime Manrique se reunió con funcionarios tras el retiro de comerciantes. En 2020 negociaron 270 lugares en San Benito. Y en febrero de 2026, ya bajo Cecilia, reclamaron acuerdos previos que afectaban a 30-40 vendedores y aseguraron representar a más de 1,500 comerciantes. La propia alcaldesa reconoció entonces la comunicación.

El Ayuntamiento sabía perfectamente quién era La Concordia. Desmarcarse ahora no es transparencia: es una operación de limpieza política.

Además, Cecilia invita a denunciar a quienes, según las víctimas, operan con intimidación y represalias. Para quien depende de un puesto para vivir, denunciar no es un trámite: es un riesgo real.