Central de Abastos: el basurero que el Ayuntamiento panista parece haber olvidado

La Central de Abastos de Mérida, creada en 1982 y considerada un punto estratégico para la seguridad alimentaria de la ciudad, enfrenta una imagen que poco tiene que ver con su importancia económica. Comerciantes denuncian calles deterioradas, falta de mantenimiento y escasa seguridad en las áreas de mayoreo, medio mayoreo y menudeo.

El señalamiento apunta directamente al Ayuntamiento de Mérida, al que acusan de mantener en el abandono un espacio fundamental para el abasto de miles de familias. Mientras la administración presume una “Mérida Chula”, en la Central la realidad sería muy distinta: vialidades deterioradas, infraestructura descuidada y problemas que, según los comerciantes, llevan años sin una solución de fondo.

A este panorama se suma la polémica por las nueve hectáreas relacionadas con el predio de la Central. Comerciantes han recurrido a instancias federales para defender sus derechos y cuestionar el proceso mediante el cual esos terrenos llegaron a manos del gobierno local.

El problema ya no parece ser únicamente de imagen: es de mantenimiento, seguridad, patrimonio y atención a quienes sostienen una parte importante de la economía de Mérida. ¿Hasta cuándo el Ayuntamiento seguirá dejando en el olvido a la Central de Abastos?