Vecinos, abran los ojos. Ese personal del Ayuntamiento que está tocando casa por casa con un oficio de la Dirección de Desarrollo Social, supuestamente para “recabar su opinión y mejorar su parque”, no está haciendo labor social. Es trabajo político pagado con dinero de todos.
El oficio proviene directamente de la dirección a cargo de Arturo León. Según fuentes internas, están armando un padrón detallado con nombres, direcciones, teléfonos y datos personales de los colonos. El objetivo real no es cambiar un solo banco ni podar un árbol: es preparar actos anticipados de precampaña para posicionar a León como candidato a la alcaldía.
Personal contratado por honorarios —es decir, con presupuesto público— está recorriendo las calles bajo la falsa promesa de mejoras. Les piden sus datos “para enviarle información de los avances”. Esa información terminará en una base de datos que servirá para inflar afiliados partidistas, mandar propaganda directa a sus celulares y simular que Arturo León tiene un gran apoyo ciudadano.
La realidad es otra. Después de que llenen sus formas y les hagan creer que su parque va a mejorar, no pasará nada. Los parques seguirán igual o peor, porque nunca hubo proyecto real ni presupuesto serio para obras. Solo hubo presupuesto para pagar a quienes hacen el trabajo sucio de la precampaña.
Esto es uso indebido de recursos públicos, simulación de programas sociales y engaño masivo a los colonos. Mientras las calles se caen a pedazos y los parques están abandonados, el dinero del Ayuntamiento se usa para construir una candidatura disfrazada de “escucha ciudadana”.
No se dejen engañar. Exijan que ese personal diga claramente de dónde sale el dinero que les paga y qué presupuesto real existe para las supuestas mejoras. Porque hasta ahora todo indica que el único parque que Arturo León quiere mejorar es el de su propia imagen política.

