La rendición de cuentas no tiene fecha de caducidad

Mientras los meridanos seguimos pagando luminarias que no funcionan, baches y servicios deficientes, el regidor de MORENA, Diego Carrera, destapó ante el Cabildo de Mérida graves irregularidades por más de 35.3 millones de pesos detectadas por la Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY) en la gestión anterior de Renán Barrera y Alejandro Ruz.

En la sesión ordinaria, Carrera denunció tres casos que muestran la opacidad con la que se manejaron los recursos de los ciudadanos:

27.9 millones de pesos en un “Bono de Salida” pagado a las prisas, días antes de dejar el cargo, a un despacho externo por un supuesto “éxito” en el tema de luminarias. La Auditoría lo dejó claro: ese éxito no existe. Se pagó sin autorización del Cabildo y sin presupuesto aprobado.

4 millones de pesos en la “Innovación de Papel”: un sistema de scooters por el que los meridanos pagaron y que nunca existió. Ni aplicaciones, ni pruebas, ni infraestructura. Puro proyecto fantasma.

3.3 millones de pesos en una “Consultoría Inútil”: manuales que nadie pidió y que, según la ASEY, ni siquiera cumplen con lo contratado.

El regidor cuestionó directamente a la actual administración: ¿qué medidas legales han tomado desde el cambio de gobierno para recuperar este dinero? Porque si realmente se dicen diferentes, su primer acto de congruencia debería ser no heredar la impunidad.

“¿Acaso el plan es que los meridanos sigamos pagando los bonos de éxito y los proyectos fantasmas de quienes ya se fueron?”, preguntó Carrera.

La transparencia no puede ser solo un slogan de campaña. Los meridanos merecemos saber qué pasó con nuestro dinero y que los responsables respondan. Porque la rendición de cuentas no tiene fecha de caducidad.