Más de mil años bajo tierra: Descubren un asentamiento maya cerca de Progreso

El Tren Maya de Carga volvió a sacar a la luz una parte de la historia que permanecía oculta en Yucatán.

Durante los trabajos arqueológicos previos a la construcción de la Terminal Multimodal de Progreso, especialistas del INAH localizaron y preservaron K’oxol Ja’ II, un asentamiento maya que hasta ahora era desconocido.

El sitio está integrado por 21 estructuras y su ocupación habría ocurrido entre 400 a.C. y 900 d.C.: más de 1,300 años de historia en un mismo lugar.

Pero lo más interesante es que no se trata de una gran ciudad ceremonial.

K’oxol Ja’ II muestra cómo vivían los mayas comunes, con estructuras principalmente habitacionales construidas sobre la roca madre. El asentamiento ocupa alrededor de 2,257 metros cuadrados.

Uno de los descubrimientos más importantes está relacionado con el agua: el cenote principal conserva los restos de un brocal construido para controlar el acceso al recurso, una evidencia del conocimiento que tenía esta comunidad sobre el manejo del agua.

El nombre K’oxol Ja’ proviene del maya y puede traducirse como “agua de los moscos” o “agua donde brotan los moscos”, en referencia a las condiciones de esta zona costera.

Las 21 estructuras fueron limpiadas, restituidas en sus muros y protegidas con un cercado. Además, se estableció un polígono de protección para garantizar su conservación y permitir futuras investigaciones.

No todas las historias mayas están escondidas en grandes pirámides. Algunas permanecen bajo la tierra, esperando que la arqueología les devuelva la voz.