Pablo Lemus perdió la cabeza y mandó a reprimir a su propia gente por exigir agua limpia

No eran generadores de violencia como mandó decir con su secretario de seguridad. Eran jóvenes, niños, ancianos, mujeres, que participaron en la marcha de este fin de semana para pedir un servicio de agua potable digno, un derecho humano, tras meses de recibir un líquido maloliente y putrefacto de sus grifos.

Curioso, que el gobernador de movimiento ciudadano haya usado agua limpia contra un pueblo al que se le ha negado por meses.

El gobierno estatal asegura que fueron 28 las personas detenidas por ser generadoras de violencia y provocar lesiones a 14 policías.

Pero las transmisiones en vivo revelan que fueron los agentes de seguridad quienes iniciaron las agresiones.

Y entre la población se habla de más de 62 desaparecidos.

También, entre las víctimas del gas lacrimógeno que fue lanzado sin distinción se encuentran menores de edad.

Hasta el momento Pablo Lemus no ha emitido ninguna declaración al respecto. En su lugar, prefiere ocultarse detrás de sus secretarios