Lo que pretendía ser una celebración masiva para que cientos de familias disfrutaran el partido de la Selección Mexicana terminó convirtiéndose en una jornada de molestias por las constantes fallas en la transmisión instalada en la Plaza Grande de Mérida.
La pantalla gigante fue presentada como un espacio de convivencia para la ciudadanía; sin embargo, la señal se congeló en distintos momentos y provocó inconformidad entre los asistentes, quienes esperaban disfrutar el encuentro sin interrupciones.
El incidente también abrió cuestionamientos sobre la organización del evento y la participación de empresas privadas. Ciudadanos han solicitado que el Ayuntamiento informe con claridad bajo qué esquema se realizó la instalación, si existió algún convenio de patrocinio y cuáles fueron las responsabilidades de cada participante en la logística.
Las críticas se centran además en las prioridades de la administración municipal. Mientras persisten reportes de baches, calles deterioradas y otros problemas de servicios públicos, algunos ciudadanos consideran que los esfuerzos institucionales deberían enfocarse primero en atender esas necesidades.
La ciudadanía merece conocer cómo se organizó el evento, qué compromisos asumió cada parte y qué medidas se implementarán para evitar que un acto público vuelva a presentar fallas que terminaron opacando una celebración que debía reunir a las familias meridanas.

