El lago del Zoológico del Centenario es una verdadera fosa biológica infestada por la letal ameba “comecerebros”, pero para la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada todo es un cuento de hadas. Con una desfachatez increíble, la “Tía Chula” sale a proclamar sin vergüenza que el parque está “bien, limpio y seguro”, burlándose en la cara de miles de madres y padres que confiaron en su mentira y llevaron a sus hijos directo al peligro.
¿Hasta dónde va a llegar el cinismo de este Ayuntamiento panista? Mientras las bacterias se multiplican en el agua podrida del lago más emblemático de la ciudad, la alcaldesa se dedica a maquillar la realidad con sonrisas falsas y fotos para sus redes. Dicen que no pasa nada, que el agua está impecable, pero la verdad los acorrala: ¡el Centenario está contaminado y la incompetencia municipal lo oculta para proteger su imagen política!
Callan, mienten y minimizan una amenaza mortal. Prefieren mantener la farsa de una Mérida “limpia” antes que aceptar que el mantenimiento fue un asco y que el parque es hoy una trampa de infección. ¡Basta de cinismo, Ceci Patrón! ¡La salud de nuestros niños no es un juego ni un slogan publicitario!

